viernes, 11 de octubre de 2024

Expulsión de Secretario General del SINDEU finalmente llegó a juicio

 

César A. Parral durante una manifestación
organizada por el SINDEU en el 2019
El 14 de noviembre del 2019 una asamblea espúrea y luego de un proceso plagado de ilegalidades, arbitrariedades y mentiras de un pequeño grupo que se auto asumió como “dueño” del SINDEU me expulsó como Secretario General y me desafilió de manera forzosa luego de haber sido electo democráticamente el 20 de junio del 2019.

Como lo manifesté públicamente en aquella oportunidad, prometí que iría hasta el final y recurriría a los Tribunales a reclamar mis derechos y la violación de la normativa interna, nacional e internacional que regula la materia.

Luego de un extenso proceso de casi cinco años en el que los usurpadores (as) del SINDEU mediante el pago de abogados externos buscaron por todos los medios evitar que la demanda llegara a juicio, no lo lograron.

La audiencia oral para conocer la demanda se realizó el pasado 10 de octubre del 2024 en el Juzgado de Trabajo del Segundo Circuito Judicial de San José.

De conformidad con lo que establece la normativa, se reafirmó la petitoria de restitución de mi persona como Secretario General del SINDEU con las pruebas correspondientes y los testimonios admitidos por el señor juez.

Al terminar la audiencia el juez determinó un plazo de 15 días para dictar la sentencia correspondiente, es decir a finales de octubre o principios de noviembre del 2024.

Sin bien es cierto no es posible saber cual será la resolución final, estoy satisfecho de haber llegado hasta el final del proceso gracias al apoyo de algunos (as) compañeros (as) y  amigos (as) universitarios (as).  

Injusticia

Considero que en este caso se cometió una gran injusticia. Las personas responsables de mi expulsión, la mayoría de mis excompañeros (as) de Junta Directiva y otros grupos de interés no respetaron el procedimiento legal para mi expulsión.

En el expediente que estudia el señor juez consta toda la documentación que respalda mi demanda y espero la valore como corresponde. Sin embargo el SINDEU no presentó ni una sola prueba sobre la legalidad de sus actuaciones.  

Y como si esto fuera poco, los testigos presentados, que fueron protagonistas y cómplices de toda la trama que llevó a mi expulsión, incurrieron en importantes imprecisiones, contradicciones y hasta falsedades.

Luego de pasado el tiempo,  resulta claro cuáles fueron las verdaderas razones de fondo que llevaron a ese pequeño grupo, junto a aliados externos, a promover mi expulsión por todos los medios posibles, aún cuando se violentara el propio Estatuto del SINDEU.

Por una parte, las ansias de poder de algunos miembros (as) de la Junta Directiva que querían usurpar mi puesto, la oposición RADICAL de ese grupo a que las personas interinas pudieran organizarse y defender sus derechos desde el SINDEU, los intereses de dos partidos políticos que pretendían usar la organización como medio de financiamiento y plataforma política (Vanguardia Popular y Frente Amplio) y no menos importante, el evidente malestar de la administración universitaria ante nuestra posición de defensa de la Convención Colectiva de Trabajo y en general los derechos de las personas trabajadoras.

Si bien es cierto cuando llegué al SINDEU en el 2019 ya la organización venía en un proceso de decadencia debido al tipo de liderazgo que tuvo en períodos anteriores, mi expulsión provocó una profundización de la crisis que llevó prácticamente a la desaparición de la Organización.

Lamentablemente en la actualidad el SINDEU es un cadáver político que no tiene ninguna trascendencia en el ámbito interno y menos externo. Y esto es sumamente lamentable y me genera una gran tristeza,  porque significa que miles de personas trabajadoras no tienen una organización que las respalde en la defensa de sus derechos y necesidades.

Esto también tiene importantes repercusiones en los movimientos sociales, pues en el pasado el SINDEU fue un actor relevante en muchas de las luchas sociales por la defensa del estado social de derecho y era un referente político a nivel nacional.

Si mi expulsión como Secretario General hubiera llevado a un fortalecimiento de la organización realmente no me preocuparía, sin embargo lo que ocurrió fue todo lo contrario, el SINDEU se precipitó en una caída estrepitosa y falta de credibilidad que se materializó en una masiva desafiliación de personas funcionarias.   

Muchas personas me han consultado qué voy a hacer en caso de que el fallo resulte favorable. Si eso ocurriera habrá que valorarlo con diferentes personas y sectores, tanto internos como externos, y a partir de ello tomar una decisión.  Por ahora esperemos a ver qué decide el juez…!

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